Sobre la Gestión Cultural

Se define la Gestión Cultural como el conjunto de estrategias utilizadas para facilitar un adecuado acceso al patrimonio cultural por parte de la sociedad. Estas estrategias contienen en su definición una adecuada planificación de los recursos económicos y humanos, así como la consecución de unos claros objetivos a largo y corto plazo que permitan llevar a cabo dicha planificación. La gestión cultural ha de redundar necesariamente en el progreso general de la sociedad, teniendo como principios prioritarios el de servir como instrumento fundamental para la redistribución social y para el equilibrio territorial. El gestor cultural, como técnico de cultura, se encuentra por tanto en el difícil plano que existe entre la política cultural y la población receptora de esa política. Tres pilares en la Gestión Cultural:

Curso de Canto Mozárabe y Gregoriano

Desde que el Canto Gregoriano de los Monjes de Santo Domingo de Silos, dirigido por Ismael Fernández de la Cuesta, Director del Curso, se escuchó en todos los rincones del mundo a partir de 1994 —hecho cultural y comercial sin precedentes—, profesionales de la música y aficionados se han interesado por la práctica e interpretación del canto llano según todas las modalidades de su historia. No pocos coros, con resultado artístico y técnico muy desigual, se han dedicado a practicar este extraordinario, rico y variado repertorio, que es la base de la cultura musical de Occidente.

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Principales retos del sector de las Artes Escénicas en España 

Máscaras RojasTenemos un gran conocimiento cuantitativo de la evolución del consumo escénico pero no sabemos si los públicos actuales han incorporado las artes escénicas en sus hábitos de consumo o son aún espectadores reactivos. El primer y gran reto del sector es consolidar a los públicos actuales porque son el núcleo del sistema y el principal activo para su desarrollo. Consolidar a los públicos actuales significa, por un lado, conseguir que su actitud hacia la oferta escénica sea proactiva y que consumo sea estable y forme parte de sus hábitos sin depender de factores circunstanciales.
Por otro lado significa desarrollar vínculos emotivos entre ellos y el espacio escénicos basados en una relación de confianza y de conocimiento mutuo.  
A medida que se avanza en la relación de confianza y en el conocimiento mutuo, el espacio escénico es más capaz de satisfacer  las necesidades de sus públicos objetivo y de fomentar su participación en la gestión de la oferta.